¡SOLICITA INFORMACIÓN!


Llámanos

WhatsApp

Contacto

El control de la Ansiedad a través de la Alimentación

Control de la Ansiedad mediante la Alimentación

Las emociones pueden influir en la ingesta de alimentos. La alimentación diaria de cada individuo tiene efectos directos sobre cómo nos sentimos física y emocionalmente. Una alimentación inadecuada puede hacer surgir o agravar la ansiedad, por ello debemos prestar mucha atención a los alimentos que consumimos y cómo los consumimos. Parte de la ansiedad que sentimos puede ser debida al consumo de algunos alimentos o deficiencias en vitaminas o minerales.

La ansiedad es un estado emocional en el que la persona tiene sentimientos de angustia, intranquilidad, desaliento y de vacío interno. Se trata de un trastorno que empieza afectando a la mente pero que puede repercutir también sobre diversos órganos del cuerpo, pudiendo llegar a originar: taquicardia, dolor estomacal, diarreas, etc.

Según los expertos, existen diferentes situaciones relacionadas con la alimentación que empeoran la ansiedad como las dietas desequilibradas con un bajo consumo de vitaminas y minerales, realizar tan solo 2 o 3 comidas al día o el consumo de tabaco o bebidas alcohólicas, entre otras.

Por el contrario, también existen situaciones que mejoran la ansiedad como el respeto por los horarios en la comida, realizando 4 o 5 al día, o tomarse un tiempo considerable para comer, de forma tranquila y ordenada con un reposo a posteriori, entre otras.

Consejos para Evitar la Ansiedad

Alimentos que no deben faltar en la dieta:

  • Verduras, hortalizas y frutas ya que aportan minerales y vitaminas imprescindibles.
  • Lácteos, sobre todo bajos en grasas, las vitaminas y minerales aportados por la leche son indispensables para evitar el estrés.
  • Carne como ternera, jamón serrano, pollo o pavo (las menos grasas), alimentos ricos en vitamina B3 que ayudan a luchar contra agresiones externas.
  • Pescado ya que contiene grandes cantidades de vitaminas, minerales e oligoelementos para combatir el estrés.
  • Huevos y derivados.
  • Cereales, patatas y legumbres, son una sana fuente de energía.
  • Fibra, indispensable para el buen funcionamiento del organismo.
  • Infusiones, tila, hierbabuena o frutos rojos.
  • Agua y zumos naturales.

Nutrientes específicos que contribuyen al control:

  • Calcio
  • Omega 3
  • Magnesio
  • Vitamina B y C
  • Complementos nutricionales, siempre recomendados por el Médico Especialista.

Alimentos que deben consumirse de forma limitada:

  • Grasas, vísceras y charcutería
  • Leche condensada, leche entera, helados, lácteos enriquecidos con nata, quesos grasos, bollería y pastelería industrial o mantequilla.
  • Estimulantes como el café, el té, refrescos con cafeína o alcohol.
  • Sales y Azúcar. La sal disminuye las reservas de potasio del cuerpo, un mineral muy importante para el funcionamiento apropiado del sistema nervioso y el azúcar no contiene nutrientes esenciales, suministra una fuerte dosis de energía inmediata para el cuerpo, que a veces puede ser excesiva e innecesaria.
  • Aditivos químicos, productos artificiales y comida rápida.

Forma de ingesta:

  • Disfrutar de la comida, no comer rápido, comer sentado en la mesa tranquilamente.
  • Masticar bien la comida, se recomienda unas 15 o 20 veces por bocado.
  • No ingerir en exceso durante la comida, nunca hasta el punto de sentirse hinchado.
  • Realizar varias comidas al día, entre cuatro y cinco.
  • Respetar el horario de las comidas, distribuirlas bien a lo largo del día para evitar descensos bruscos en el nivel de glucosa en sangre.
  • Llevar un control de la alimentación para sentirse más comprometido con la ingesta de alimentos adecuados y ver la evolución.
  • Empezar el día con un buen desayuno. Ayuda a evitar el descenso de azúcar en sangre que suele producirse a media mañana y que puede provocar nerviosismo e irritabilidad.
  • Utilizar las formas de cocción menos grasas: planchas, parrillas, asados, microondas y cocciones en agua. Por el contrario, moderar los fritos, rebozados, empanados, guisos y estofados.

Para acabar, una última recomendación, que sugieren muchos expertos en alimentación y ansiedad, es permitirse un pequeño capricho de vez en cuando para controlar un brote de ansiedad.

Una alimentación equilibrada, siguiendo los tips anteriores, es fundamental para el bienestar general de cualquier persona, pero también para poder controlar mejor la ansiedad y el estado de ánimo.

El Control de la Ansiedad en Clínica Opción Médica

Para conseguir controlar la ansiedad relacionada con la alimentación lo mejor es recurrir a reconocidos profesionales, si quieres contactar con nosotros entra a esta página. En Clínica Opción Médica disponemos de un amplio abanico de Tratamientos contra el Sobrepeso y la Obesidad que van siempre acompañados de un seguimiento por parte del Equipo Multidisciplinar, que busca la correcta evolución del paciente para afianzar el cambio de hábitos y asegurar así los resultados a largo plazo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Hola, ¿en qué podemos ayudarte?
Powered by