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Mamas Tubulares o Tuberosas

Mamas Tuberosas o Tubulares

Alrededor de un 30% de pacientes que acuden a Clínica Opción Médica para realizarse un Cirugía Mamaria, padece una malformación en el pecho denominada Mamas Tuberosas o Tubulares, una anomalía conocida popularmente de muchas formas como “pecho en forma de cucurucho”, “pecho cono”, “pecho pera”,…

¿Qué son las Mamas Tuberosas?

Las Mamas Tuberosas o Tubulares son una malformación congénita, no hereditaria, aunque se han detectado algunos casos de agrupamiento familiar, que no se desarrolla hasta la pubertad, es decir, que puede padecerse pero no lograr realizar el diagnóstico hasta la adolescencia con el desarrollo de las mamas.

Características

Los Senos Tuberosos se caracterizan por:

  • Forma cilíndrica de los senos.
  • Una anomalía en la base de implantación de los senos reducida. Los senos se extienden hacia delante y en los segmentos superiores en vez de hacerlo de forma periférica.
  • Una implantación demasiado subida del surco mamario, hecho que también provoca una base de implantación de seno reducida.
  • Un envoltorio cutáneo reducido.
  • Unas areolas desproporcionadas con el conjunto del seno, curvas y hacia abajo.
  • En la mayoría de los casos también existe una asimetría mamaria asociada. Normalmente uno de los dos pechos presenta un mayor grado de tuberosidad.
  • En ocasiones pueden presentar estrías

Dentro de las malformaciones en el pecho las Mamas Tubulares tienen un importante impacto en las mujeres que lo padecen, tanto físico como mental. Es por ello que es una intervención que se realiza mayoritariamente en pacientes jóvenes pero siempre cuando ha finalizado el crecimiento de los senos.

Causas

Una mama tubular se genera durante el crecimiento de la mama, es decir, desde la adolescencia.

Se caracteriza por tener una rigidez extrema en el tejido que rodea la glándula mamaria, en consecuencia, a medida que crece no puede desarrollarse de forma adecuada y simétrica.

Cuando una mujer tiene mamas tuberosas, las tiene de por vida, es decir, a medida que la persona crece y se desarrolla, la mama no va a mejorar su aspecto. Ahora bien, gracias a los avances en Cirugía Plástica y Reparadora, Clínica Opción Médica ofrece a sus pacientes las mejores técnicas y profesionales para solucionar, lo que hoy en día, es un problema para muchas mujeres.

La solución: Cirugía Plástica y Reparadora

Afortunadamente la Cirugía Plástica y Reparadora ofrece una solución a dicha malformación de los senos. Es importante intervenirse con un Cirujano Plástico con experiencia en Mamas y en estos casos para obtener el resultado deseado.

Existen diferentes procedimientos quirúrgicos para dar a los Senos Tuberosos una forma redondeada, natural y estética, según el caso.

El tipo de intervención depende siempre del grado de tuberosidad de los senos, normalmente los Cirujanos Plásticos hablan de tres grados:

  • Grado I, Falta de desarrollo al segmento ínfero-interno. La areola mira hacia abajo y hacia dentro. Lo padecen un 55% de los pacientes. Los senos pueden ser normales, atrofiados o hipertrofiados.
  • Grado II, Falta de desarrollo en los dos segmentos inferiores (interno y externo), a consecuencia de este hecho la mitad inferior del seno no existe. Las aureolas miran hacia arriba ya que el crecimiento mamario solo se realiza en los segmentos superiores. Lo padecen el 25% de los pacientes.
  • Grado III, Falta de desarrollo en los segmentos inferiores y superiores. La base mamaria es estrecha y el crecimiento mamario se realiza en forma de tubo. En la mayoría de casos de trata de senos atrofiados.

En los casos de Grado I suele realizarse una Mamoplastia con la recolocación del conjunto areola-pezón en su nueva posición. La cicatriz es vertical (o en T invertida en algunos casos).Igual que en los casos del Grado I, en las de Grado II, también se realiza una Cirugía Mamaria y requiere de colocación de una prótesis mamaria con una incisión en la zona areolar y eventualmente una cicatriz de incisión vertical. En los casos de Grado III, se realiza una Mamoplastia con implante mamario. El aporte de volumen con el implante ayuda a bajar el surco mamario que normalmente está situado muy arriba. Las incisiones ser realizan en la zona areolar y suelen ser en forma de “I”, como en el Grado II.

En todos los casos siempre será el Cirujano Plástico el que determine exactamente el tipo de Cirugía ya que puede haber variaciones y pueden combinarse diferentes Técnicas de Cirugía Mamaria para conseguir los resultados deseados.

Por eso es fundamental la primera visita con el Cirujano Plástico, para determinar la Técnica o las Técnicas que van a llevarse a cabo para conseguir el mejor resultado, teniendo en cuenta las preferencias de la paciente y, sobre todo, el saber hacer y la experiencia del Cirujano Plástico.

Generalmente, la intervención de Mamas Tuberosas tiene una duración de entre 1 y 2 horas. El post-operatorio de este tipo de intervención es muy similar al de un Aumento del Pecho, depende de la Técnica empleada.

Los resultados de una intervención de Mamas Tuberosas son satisfactorios, los senos adquieren una forma redondeada, armoniosa y natural. Aunque los resultados son inmediatos, hay que esperar 6 meses para apreciar la forma definitiva del nuevo pecho.

Post Operatorio

Tras realizar la cirugía se coloca un vendaje compresivo en la zona y la paciente puede volver a casa pasadas unas horas de la intervención.

Los síntomas más comunes son tensión, dolor en la zona, sensación de agujetas y tirantez. Todas estas molestias son perfectamente normales y se pueden controlar gracias a los antibióticos, antiinflamatorios y analgésicos que te recomendará el Cirujano Plástico.

El día siguiente a la intervención, se retira el vendaje compresivo y se sustituye por un sujetador deportivo sin aros.

Como norma general, los días posteriores no se recomienda coger peso ni conducir.

Pasada una semana se puede volver a la rutina habitual, excepto en casos donde la persona tiene un trabajo que requiere mucha fuerza física, donde se recomienda guardar reposo.

Además, hay que cuidar mucho la zona intervenida e hidratarla con frecuencia. Un mayor cuidado implica una mejor cicatrización.

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